LA IMPORTANCIA DE CALCULAR LA HUELLA DE CARBONO EN LAS INFRAESTRUCTURAS VIARIAS

 

El sector de la construcción es uno de los mayores emisores de gases de efecto invernadero a nivel mundial. La fabricación de materiales como el cemento y el asfalto, su transporte y la ejecución de las obras generan una cantidad significativa de emisiones de CO₂. Por ello, la medición y reducción de la huella de carbono en estos proyectos es crucial para mitigar los efectos del calentamiento global.

En el caso de las infraestructuras viarias, la construcción y rehabilitación de carreteras representan una parte importante de las emisiones del sector. La inclusión del cálculo de la huella de carbono en estos procesos permitirá una mejor gestión de los recursos, fomentará el uso de materiales sostenibles y contribuirá a la transición hacia una economía baja en carbono.

¿QUÉ ESTABLECE LA NUEVA NORMATIVA?

 

El Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana (MITMA) ha dado un paso clave en la lucha contra el cambio climático con la aprobación de nuevos criterios para el cálculo de la huella de carbono en la construcción y rehabilitación de los firmes de las carreteras. Esta medida se enmarca dentro del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, y busca reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) en el sector de la construcción de infraestructuras viarias.

El establecimiento de estos criterios es un avance significativo en la alineación de España con las estrategias de sostenibilidad y descarbonización impulsadas por la Unión Europea. En este artículo, analizaremos en detalle qué implica esta nueva regulación, cómo afectará a las empresas del sector y qué beneficios traerá para el medio ambiente y la sociedad en general.

Los criterios mencionados hacen obligatorio el cálculo de las emisiones de CO₂ en dos fases principales:

  • Etapa de producto. Se evalúan las emisiones generadas durante la fabricación y producción de los materiales utilizados en la construcción, como el asfalto y el cemento. Esta fase es clave, ya que la industria de materiales de construcción es una de las mayores emisoras de CO₂.
  • Etapa del proceso de construcción. Se analizarán las emisiones producidas durante la ejecución de las obras, incluyendo el transporte de materiales, el uso de maquinaria pesada y el consumo energético en la obra.

Además, se promueve el uso de materiales con menor impacto ambiental y de prácticas sostenibles en todas las fases del proyecto.

 

IMPACTO EN LAS EMPRESAS DEL SECTOR

La implementación de estos nuevos criterios implica cambios importantes para las empresas del sector de la construcción. Entre los principales efectos podemos enumerar:

  • Adaptación a nuevos métodos de cálculo. Las empresas deberán incorporar herramientas y metodologías específicas para medir la huella de carbono en sus proyectos, pudiendo requerir inversiones en software y formación de personal.
  • Mayor control de las emisiones. Al obligar a calcular las emisiones en cada fase del proyecto, las empresas tendrán que buscar formas de reducir su impacto ambiental, lo que puede llevar a la adopción de nuevas tecnologías y uso de materiales más sostenibles.
  • Cumplimiento de requisitos legales y acceso a financiación. Las empresas que cumplan con estos criterios podrán beneficiarse de ayudas y subvenciones enmarcadas en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. Además, el cumplimiento de estas normativas podría convertirse en un requisito indispensable para acceder a licitaciones públicas.

 

BENEFICIOS AMBIENTALES Y SOCIALES

 

La implementación de estos criterios no solo beneficiará al medio ambiente, sino que también tendrá un impacto positivo en la sociedad. Algunos de los beneficios más destacados son:

  • Reducción de la contaminación atmosférica. Al disminuir las emisiones de CO₂ en la construcción de carreteras, se contribuirá a mejorar la calidad del aire y reducir los efectos negativos del cambio climático.
  • Impulso a la economía circular. El uso de materiales reciclados y de menor impacto ambiental fomentará la economía circular en el sector de la construcción, reduciendo la dependencia de recursos naturales y minimizando los residuos.
  • Mayor competitividad. Las empresas que adopten estas medidas podrán posicionarse mejor en el mercado, al cumplir con las crecientes exigencias de sostenibilidad y responsabilidad ambiental.
  • Concienciación y transformación del sector. Esta regulación incentivará un cambio en la mentalidad del sector de la construcción, promoviendo la innovación y el desarrollo de soluciones más sostenibles.

Si este es tu caso, en SERFOSA ofrecemos asesoramiento sobre el cálculo de la huella de carbono de tu empresa, e ideamos soluciones adaptadas para cada cliente durante el proceso.

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